En la entrada anterior ya explicamos que era la presión arterial y las alteraciones más frecuentes que enfermería solía encontrar. Ahora explicaremos cómo se mide estos valores y las técnicas utilizadas para que tu paso por la planta de hospitalización no sea una aventura a lo desconocido. Tenemos dos técnicas para la medición de la presión arterial: Medición directa o cruenta : el paciente se encuentra en constante monitorización a través de un catéter colocado dentro de la arteria (ya sea braquial, radial o femoral). Es la técnica más fiable, pero debido a su invasividad solo se utiliza en cuidados especiales, además de existir riesgos asociados como hemorragias, hematomas, infecciones, etc. Medición indirecta : esta técnica es mucho menos invasiva , ya que utilizaremos un esfingomanómetro digital , el cual ya nos da los valores una vez colocado el sensor que trae encima de la arteria, a 2-4 cm de la flexura del codo o rodilla, dependiendo si la medición es en muslo o braz...
En este blog hablaremos acerca de los cuidados a nivel hospitalario de los que se encarga enfermería.