La aplicación de un enema consiste en administrar una solución en el recto y colon sigmoide. Por lo tanto existen 4 tipos de enemas en función de su objetivo: el enema de limpieza cuyo objetivo es eliminar el material fecal mediante la estimulación del peristaltismo mediante la irritación del colon y el recto o mediante la distensión del intestino con la administración de un líquido. El segundo es el enema lubricante cuyo objetivo es facilitar la expulsicón de las heces mediante la aplicación de una sustancia emoliente. El tercero es el enema terapéutico cuyo objetivo es administrar un fármaco. Y en último lugar está el enema diagnóstico cuyo objetivo es administrar una determinada solución para realizar una prueba diagnóstica (rayos x...). Para la administración de un enema necesitamos el siguiente material: guantes, gasas, paños o protector de cama, lubricante, una sonda rectal, la solución que vamos a administrar, el reci...
En este blog hablaremos acerca de los cuidados a nivel hospitalario de los que se encarga enfermería.