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Transfusión de sangre.

La transfusión sanguínea es un procedimiento enfermero que consiste en introducir por vía endovenosa sangre o algunos de sus hemoderivados. Las bolsas de sangre proceden de un emisor vivo, es decir, una persona donante que de forma altruista cede su sangre a un centro de transfusión.

¿Para qué se hace una transfusión de sangre? Se puede realizar por distintos motivos como pueden ser:

  • Anemia moderada o grave en la que no sea efectiva ninguna otra terapia.
  • Reponer déficit del volumen de sangre en el organismo tras una pérdida de sangre o hemorragia.
  • Mejorar la calidad en el transporte de oxígeno al aumentar el número de glóbulos rojos.
  • Compensar el déficit de ciertos componentes sanguíneos en pacientes con alteraciones hematológicas por causa de alguna patología.
Fases:
  1. Solicitud de la transfusión: la transfusión de sangre se realiza por prescripción médica en caso de que nos encontremos con alguna de las situaciones comentadas en el apartado anterior. El facultativo rellenará la solicitud de transfusión explicando el motivo de la misma. Posteriormente firmarán dicha solicitud tanto el propio médico como el paciente o familiar  autorizado.
  2. Extracción de sangre para realizar la prueba cruzada (ya explicada en entradas anteriores).
  3. Administración de la transfusión: antes de realizar ningún procedimiento es necesario comprobar los datos de identificación del paciente y de la bolsa contenedora de la sangre que se va a administrar.
Procedimiento:
  1. Comprobar los datos del paciente y de la bolsa de sangre. También se palpa la propia bolsa para ver qué temperatura tiene. De este modo, si la bolsa está muy fría, esperaremos unos minutos a que adquiera una temperatura ambiente.
  2. Una vez la bolsa tenga la temperatura idónea nos colocamos los guante, perforamos la bolsa con el filtro de la sangre, la purgamos  y la depositamos en la batea previamente preparada. También se ha de llevar preparado suero fisiológico.
  3. Es necesario tener en cuenta que mientras esté trasfundiéndose la sangre no puede estar pasando otro medicamento por vía intravenosa y además se debe evitar la ingesta de alimentos sólidos.
  4. Primero se pasa el suero fisiológico vía intravenosa y observamos posibles reacciones adversas del paciente, en este punto le tomaremos las constantes: tensión y temperatura.
  5. Si todo está correcto se empieza con la transfusión de sangre a una velocidad dependiente de lo que vayamos a administrar:

Componente a administrar:
Tiempo
Concentrado de hematíes
1-3 horas. No más de 4 horas.
Plasma fresco
10-30 minutos.
Concentrado de plaquetas.
5-10 minutos.




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