Como excepción al resto de entradas realizadas sobre nutrición, en esta trataremos lo que en la práctica clínica se denomina dieta absoluta.
La dieta absoluta hace referencia a la situación en la cuál el paciente no podrá ingerir ningún alimento ni líquido por vía oral mientras se encuentre en este periodo. Esta dieta, que también hace referencia al ayuno, no es incompatible con la nutrición parenteral o menos común con la nutrición enteral.
Esta dieta se puede pautar debido a la mala tolerancia del paciente a la dieta por vía oral, reduciendo el malestar del pacientes y las complicaciones asociadas a esta (diarreas, vómitos, riesgo de broncoaspiración, etc.), por ser requisito indispensable para ciertas pruebas diagnósticas o para la realización de ttos como cirugías.
Durante el periodo en el que el paciente se encuentre en este tipo de dieta debemos asegurar de alguna manera la correcta hidratación del paciente, por lo que siempre vendrá acompañada de una prescripción de sueroterapia, donde se suelen intercalar sueros salinos con glucosados para aportar nutrientes a la sangre e intentar suplir el vacío calórico que provoca la dieta absoluta (salvo que no tenga prescrita una nutrición enteral o parenteral pautada que cubra el gasto calórico, por lo que solo se administrará sueroterapia salina), y prestando atención a la mucosa bucal, la cuál puede sufrir de sequedad y ulceración debido a la restricción de agua por la vía oral, por lo que se recomendará al paciente hacer gárgaras y humedecer los labios con una gasa empapada en agua.
Durante el periodo en el que el paciente se encuentre en este tipo de dieta debemos asegurar de alguna manera la correcta hidratación del paciente, por lo que siempre vendrá acompañada de una prescripción de sueroterapia, donde se suelen intercalar sueros salinos con glucosados para aportar nutrientes a la sangre e intentar suplir el vacío calórico que provoca la dieta absoluta (salvo que no tenga prescrita una nutrición enteral o parenteral pautada que cubra el gasto calórico, por lo que solo se administrará sueroterapia salina), y prestando atención a la mucosa bucal, la cuál puede sufrir de sequedad y ulceración debido a la restricción de agua por la vía oral, por lo que se recomendará al paciente hacer gárgaras y humedecer los labios con una gasa empapada en agua.
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