La extracción de hemocultivos es un técnica que, mediante el cultivo microbiológico de la sangre, se utiliza para averiguar el origen de un proceso febril, esto es, para diagnosticar una bacteriemia. LA extracción de este tipo de cultivos se realizará previamente a la administración de un tratemiento antibacteriano. El momento idóneo para la extracción de hemocultivos es justo antes del pico febril.
Material
Material
- Compresor.
- Jeringas.
- Guantes estériles.
- Agujas intravenosas.
- Solución antiséptica (alcohol de 70º o clorhexidina).
- Gasas y campo estéril.
- Frascos de hemocultivos aerobios y anaerobios (dos de cada uno).
- Preparar el material e informar al paciente de la técnica así como el objetivo de la misma.
- Lavar bien las manos y colocar el campo estéril. A continuación nos ponemos los guantes.
- Poner el compresor en el brazo del paciente y limpiar la zona de punción con desinfectante.
- Destapar los botes de hemocultivos.
- Realizamos la extracción. En adultos sacaremos entre 8 y 10 ml y en niños entre 1 y 4 ml.
- Retiramos la aguja, presionamos la zona de punción y colocamos un apósito.
- Se inocula la sangre extraída en los botes: primero en el anaerobio y luego en el aerobio.
- Moveremos suavemente los frascos para mezclar el contenido y evitar la coagulación.
- Realizamos el mismo proceso en el otro brazo para extraer la segunda tanda de hemocultivos.
- Una vez extraídos los botes se identificarán con el nombre completo del paciente, fecha y hora.
- Se enviarán al laboratorio de microbiología.
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