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Análisis de sangre.

El análisis de sangre es una de las pruebas médicas más utilizadas y de mayor importancia en la práctica clínica. Consiste en extraer una pequeña cantidad de sangre venosa del paciente, transportarla al laboratorio, analizarla y determinar su composición para informar acerca de una patología, una déficit...
Cuando se realiza un análisis de sangre el equipo de enfermería extrae la sangre del paciente, la cual va a parar a unos tubos con unos tapones de colores diferentes, estos varían en función del tipo de prueba que pida el facultativo. Así, el código de colores es el siguiente:

  • Tapón amarillo: para bioquímica.
  • Tapón azul claro: para coagulación.
  • Tapón negro: para la velocidad de sedimentación globular.
  • Tapón lila: para hemogramas.
  • Tapón verde: para bioquímica.
  • Tapón rojo: se trata de un tubo seco, sin anticoagulantes, sin adictivos y sin geles.
  • Tapón azul oscuro: para hormonas.
  • Tapón transparente y marrón: para inmunología.
Es necesario tener en cuenta que los análisis de sangre no se hace únicamente para emitir un diagnóstico, si no también para controlar el estado del paciente. Esto es, por ejemplo, a los enfermos que reciben quimioterapia se les hacen analíticas de rutina para comprobar el estado de su sistema inmune. Otro ejemplo es el de los anticonceptivos orales, antes de los cuales se debe hace un análisis para conocer el nivel de hormonas en sangre de la paciente.


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