
El aislamiento de contacto se utiliza cuando existe una sospecha de enfermedad transmisible por contacto directo con el paciente o con elementos de su ambiente. Se aplica en aquellas enfermedades infecciosas que se propagan por contacto directo con heridas y lesiones cutáneas y con secreciones orales.
Algunos ejemplos son la celulitis con exudado, la sarna, la gangrena gaseosa o diarreas por Clostridium Difficile.
En este tipo de aislamiento se necesitan los siguientes cuidados:
- El paciente debe estar en una habitación individual.
- Visitas restringidas.
- Es obligatorio el uso de guantes al tener contacto con el paciente, apósitos y secreciones.
- El paciente debe tener en la habitación su propio manguito para medir la tensión y fonendoscopio.
- Todo el material necesario para vestirse antes de entrar en la habitación debe encontrarse preparado dentro de la habitación.
- Antes de salir de la habitación se debe retirar todas las prendas contaminadas en un contenedor preparado para ello.
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