Una de las situaciones más frecuentes que puede encontrarse un enfermero en hospitalización es el ingreso programado de un paciente para realizar una cirugía programada o por lo contrario en el área de urgencias hospitalarias que se dé la circunstancia de realizar una cirugía urgente. En ambos casos, el personal de enfermería juega un papel fundamental, al ser el contacto directo con el paciente para darle apoyo y el encargado de realizar la valoración preoperatoria, base de los cuidados posteriores a la cirugía o incluso indicador de factores de riesgo quirúrgicos que pueden a llegar a comprometer la vida del paciente.
En el caso de la enfermería de urgencias y del estado del paciente no se podrá realizar una anamnesis o valoración correcta o completa del paciente, ya que puede darse el caso de necesitar una cirugía urgente y el paciente no está consciente, no tenemos acceso a su historia clínica o la comunicación con el no es la adecuada.
En el caso de poder realizar una valoración completa del paciente, prestaremos atención a los siguientes puntos:
En el caso de poder realizar una valoración completa del paciente, prestaremos atención a los siguientes puntos:
- Anamnesis de enfermería, analizando las necesidades de la paciente y carencias a la hora de cuidados, apoyándonos en los patrones funcionales de Marjory Gordon o las 14 necesidades de Virginia Henderson.
- Valoración anestésica, valorando el riesgo a la anestesia según el indicador ASA
- Valoración de la vía aérea, que se trata de valorar la permeabilidad de la vía, además de anotar intubaciones previas y observar la escala de Mallampati, donde se valora la dificultad de intubación, según la parte visible de la úvula y orofaringe del paciente.
- Historia clínica, en busca de enfermedades, motivo de ingreso, alergias medicamentosas, tto domiciliario, etc.
- Exploración física, con una toma de constantes, medidas antropométricas y de las funciones cardiovasculares, genitourinarias, mental y neurológico, estado de la piel.
El día previo a la intervención comprobaremos que se haya realizado las pruebas diagnósticas previas solicitadas y que se hayan obtenido los resultados, que el paciente haya sido debidamente informado sobre la intervención y que haya firmado el consentimiento informado, realizar una reserva de hemoderivados adecuados al paciente si la cirugía lo precisa, comprobar la pauta de medicación y asegurar la ingesta ligera en la cena y el ayuno del paciente hasta en momento de la operación a partir de las 12 de la noche (especificaremos los pasos a realizar con detalle en una siguiente entrada).
El día de la intervención nos aseguraremos de que el paciente haya realizado una buena higiene corporal si es autónomo, comprobaremos la pulsera de identificación, realizaremos una toma de constantes, administraremos la medicación pautada preoperatoria, retiraremos toda clase de joyas, prótesis y esmalte de uñas, entre la comprobación de que la hoj quirúrgica esté debidamente rellenada y se corresponda con el paciente a operar (especificaremos los pasos a realizar con detalle en una siguiente entrada).
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