El riesgo quirúrgico se evalúa teniendo en cuenta:
- El estado del paciente, en el que se de debe tener especial cuidado en:
- Edades extremas.
- Casos de desnutrición y obesidad.
- Pacientes con enfermedades de salud (ejemplo: infecciones, problemas respiratorios o cardiovasculares...).
Además, también se debe prestar atención al consumo de fármacos del paciente, en concreto, los que alargan el tiempo de coagulación o interfieren con la medicación que se administra durante la anestesia.
- Extensión de la enfermedad, es decir, órganos afectados, el tipo de patología que padece en paciente y lugar anatómico de la enfermedad.
- Gravedad intervención quirúrgica, en la que se tiene en cuenta el tipo, duración, localización anatómica, perdidas de sangre y trauma tisular o orgánico.
- Recursos disponibles ya sean materiales o humanos.
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