Un quirófano es una sala del hospital perfectamente acondicionada para la realización de una operación quirúrgica. Se carateriza por:
- Situación: debe estar bien comunicado con el resto de servicios del hospital.
- Superficies: lisas, no prosas, sin grietas, impermeables, colores neutros, resistentes a los productos de limpieza y desinfección. Deben tener suelos antideslizantes y conductores. Además es necesario que tenga ángulos redondeados para facilitar la limpieza y facilitar la acumulación de polvo. Debe contar con materiales resistentes al fuego y no puede contener ventanas y en caso de haberlas deben estar selladas.
- Presión positiva, esto es, puertas cerradas durante la intervención quirúrgica.
- Instalación de gases medicinales: en la sala debe haber tomas de aire medicinal, de oxígeno, de óxido nitroso y sistemas de vacío (2 de cada).
- Iluminación: debe haber bombillas fluorescentes blancas en el techo así como un sistema de iluminación concreto del campo quirúrgico.
- Climatización: es necesario evitar la desecación de los tejidos expuestos durante la cirugía, proteger el tracto respiratorio, evitar infecciones nosocomiales, esto es, aquellas enfermedades que se adquieren en el propio hospital.
- Temperatura adecuada: entre 20 y 24ºC.
- Humedad adecuada: entre un 50 y un 60%.
- Debe disponer del material necesario para la operación.

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