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Constantes vitales: presión arterial

Como ya vimos en entradas anteriores, la presión arterial es una de las constantes vitales. 

La presión arterial es la fuerza que ejerce la sangre, bombeada desde el corazón, hasta las paredes de las arterias. La presión arterial se mide en milímetros de mercurio y viene dada por dos valores:

  • Presión sistólica (es la máxima): es la fuerza que ejerce la sangre en el momento de contracción ventricular; sístole.
  • Presión diastólica (es la mínima): es la fuerza que ejerce la sangre en el momento de la relajación ventricular o diástole. 
El objetivo es detectar la medida de la presión que ejerce la sangre sobre las arterias para informar del estado cardiovascular del paciente. 
Existen diversos factores fisiológicos, psicológicos y socioculturales que pueden afectar a la presión arterial, como son: la edad, el sexo, el ciclo circadiano, la raza, el ejercicio físico, las emociones o fármacos.

Los valores normales de la presión arterial son los siguientes: 


Presión sistólica
Presión diastólica
En niños
60-90 mmHg
40-50 mmHg
En adultos de edad media
120-130 mmHg
70-80 mmHg
En adultos de edad avanzada
140-150 mmHg
80-90 mmHg

Teniendo en cuenta estos valores, cuando la presión arterial es superior de 140-90 mmHg decimos que el paciente tiene Hipertensión y, cuando es inferior de 100-60 mmHg decimos que tiene Hipotensión. Además también existe la hipotensión ortostática que tiene lugar cuando la presión arterial disminuye al sentarse o al ponerse de pie con respecto a la presión arterial observada cuando el paciente está en posición de decúbito. 

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